Así como el agua es el líquido vitalicio para nuestro sistema, el líquido de frenos es indispensable para el óptimo funcionamiento del sistema de frenos. Pero ¿te has preguntado cómo funciona? En este artículo te lo explicamos y te brindamos una breve introducción al tema.
Esencial para el frenado hidráulico
La función principal del líquido de frenos es ayudar a transferir el movimiento y fuerza que genera el pedal de freno al presionarse, hacia los componentes del sistema de frenos. Durante este proceso se generan temperaturas muy altas, y como consecuencia puede hacer que la humedad se condense en el sistema de frenos hidráulico.
A su vez, el líquido de frenos absorbe la humedad, evitando que hierva y que ocasione una falla en el sistema de frenos.
Otra de las funciones del líquido de frenos es que actúa como un lubricante para todas las piezas del sistema de frenos y coadyuva a evitar la corrosión.

Tipos de líquido de freno
Existen cuatro tipos de líquido de frenos disponibles: DOT 3, DOT 4, DOT 5 y DOT5.1. Los primeros dos están basados en glicol y absorben agua, mientras que el DOT 5 está basado en silicona y no absorbe agua.
Expertos en sistema de frenos recomiendan que la mejor manera de identificar el tipo de líquido de frenos que necesita tu vehículo es consultando el manual de usuario y revisar el tapón del depósito en tu auto.
Una advertencia a tomar en cuenta es que puedes utilizar el líquido de frenos DOT 4 en un vehículo que comúnmente utiliza el tipo DOT 3, pero no a la inversa.
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