¿Los amortiguadores de tu automóvil están en buen estado? Esta es una pregunta que deberías realizarte de vez en cuando, por la importancia que tienen estas piezas para que tu camino mientras manejas sea seguro. Esto se debe a que los amortiguadores forman parte del llamado triángulo de seguridad que, junto a las llantas y frenos, integran la suspensión del vehículo. El no prestar especial cuidado a este sistema puede ocasionar accidentes.
¿Cómo se comportan los amortiguadores en mal estado?
- Si al frenar el automóvil éste se inclina hacia delante más de lo normal.
- Al pasar por baches la carrocería rebota y oscila varias veces.
- En giros o curvas el automóvil se balancea más de lo normal y de manera irregular e inestable. También se puede notar este balanceo cuando hay viento lateral fuerte.
- Desgaste irregular de la banda de rodadura de las llantas.
- El cilindro del amortiguador tiene fugas de aceite.
Una manera de detectar si los amortiguadores o el sistema de suspensión están en mal estado es apoyándose sobre la aleta, más o menos sobre la rueda, en un lugar que sea resistente, cargar el peso sobre el vehículo y luego retirarse; si oscila más de 1 o 1.5 veces, indica amortiguadores en mal estado.

También para tener resultados más precisos existen máquinas en talleres que ponen a prueba los amortiguadores y miden las oscilaciones que experimentan, indicándonos el porcentaje del estado de los amortiguadores. Es importante recalcar que la vida media de éstos suele ser de 60.000 kilómetros, y la recomendación es hacer una revisión cada 20.000 kilómetros. En caso de necesitar un cambio es importante adquirirlos de marcas de prestigio, como lo es Monroe, que lleva varios años en el mercado ofreciendo productos con excelente rendimiento.



